Gathering Leaves

Nunca he repetido un patrón de un chal. No porque un patrón que ya haya hecho no me haya gustado, si no porque hay tantos, pero tantos y tan bonitos... de ganchillo, de punto, de encaje, de vueltas cortas, de varios colores, con formas asimétricas, triangulares, en forma de media luna. Por eso lo mejor es tejer otro y otro.
Pero alguna vez tenía que ser la primera, y lo ha sido con este hermoso chal.
Tiene una explicación.
Comencé a tejer el Gathering Leaves en matizado malva (Drops Fabel, color Berry Dream). Pero, cuando me faltaban unas 10 vueltas se acabó el hilo. Y tuve que pedirlo a la tienda online. Pero en lo que llegaba o no, "el chal me estaba llamando". Tenía que seguir con él.
Así es que agarré otro hilo (Kingcraig Fabric), en color chocolate. Pero... se me terminó el hilo también. Por lo que no me quedó más remedio que tejer otro chal en lo que me llegaban los hilos.
Y después con pocos días de diferencia terminé ambos.
Primero el marrón chocolate...






Después el matizado malva...





Creo que, si quiero tener este chal, tendré que tejer otro... ambos son un regalo.
Su patrón podreis encontrarlo en Ravelry...aquí

Crescent Queen.

Me gustó mucho tejer (tal vez debería decir "crochetear") el Chal Crescent Moon. Su forma era perfecta para llevar sobre los hombros y tardé muy poco en concluirlo.
Pero a mi no me gusta repetir patrón. Hay muchos y muy bonitos y poco tiempo para tejer. Busqué uno con una forma parecida. Y entre los encontrados elegí este...
Su nombre... Crescent Queen
Su diseñadora... Michele DuNaier
El patrón... Ravelry
Mi chal... Tiene su historia.

Primero lo empecé con Malabrigo Lace (un regalo de mi amiga Pilar)
Tejí la primera hilera de conchas... demasiado fino y oscuro. Me costaba mucho tejerlo.
Busqué en mi alijo lanero y cogí un ovillo Reggia para calcetines.
Cuando llegué a la cuarta hilera de conchas me di cuenta que no tendría bastante. Además la lana estaba descatalogada. No podía seguir.
Busqué otra lana. Una baby alpaca que habia comprado en IceYarn. Tenía varios ovillos.
Pero el chal comenzó a crecer, y crecer... y los ovillos a mermar, mermar. Y en la quinta hilera de conchas apenas me quedaba lana. También estaba descatalogada.
Esta vez no me arriesgué. La compré la lana. 300 gramos, que me sobrara.
Y esta vez empecé con poquitas conchas. 12 de las 19 que tiene el patrón. Pero el chal creció y creció y la lana se fue gastando... pero ¡¡tuve suficiente!! ¡¡TERMINÉ!!



Y es del tamaño que yo quería: que te envuelva bien para esos días que una chaqueta te estorba, pero la camiseta no te abriga bastante.

 

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