Un regalo para Teresa

Y os preguntareis, ¿quién es Teresa? Es la hija de unos amigos que nació el pasado septiembre. Nada más saber de su nacimiento empecé a tejerle su regalo.
No sé porqué no me gusta tejer para ningún bebé que no haya nacido. Aunque haga alguna excepción, prefiero esperarme a que esté con nosotros. Tal vez es por el miedo ancestral que tenemos todas las madres a que algo le pase al futuro bebé. Y, en ese caso, cuantos más recuerdos tengamos de él, más doloroso. Aunque, sinceramente, no conozco ningún caso de esos. Todos los bebés para los que he tejido han nacido bien sanotes.

En fin, comencé una mantilla para Teresa, esperando en diez-quince días estuviera lista. Este fue el modelo elegido, de la revista " I Can't Believe I'm Lace Knitting"
Agarré la lana de bebé Mimo que tenia en mi "stash" (a mi me gusta más decir alijo, porque suena como el tesoro de los piratas), y comencé.

La mantilla iba viento en popa... pero se acabó la lana. Mientras mi amiga Pilar me mandaba más, decidí ir bordando la tira con su nombre para confeccionarle una bolsita (en principio era una pañalera, luego el uso puede ser diverso, a elección de la mamá de Teresa).
Elegidas la tela, la tira para bordar, los colores y las letras (esto último fue lo más dificil y requirió de la opinión de mis amigas Mosqueteras, al final las elegí de "Encyclopedie des alphabets №5 les bebes").

El nombre de "Teresa" poco a poco fue surgiendo entre lazos rosas y letras verdes.

Era hora de seguir con la toquilla...

Pero la puntilla era taaaan pesada, otros proyectos se metieron por medio... y fueron pasando los días, las semanas y hasta los meses.
Hasta que pensé que si no terminaba pronto, la toquilla solo le taparía los pies. Me armé de paciencia y en unos cuantos días... ¡¡TERMINADA!!
Solo había que coser (un churro, por eso no os lo muestro) y bloquear
Una cinta rosa (creo que debería haber sido más ancha), y la toquilla está acabada.
No es que haya cambiado el color de la toquilla, es que las fotos de noche y con el móvil, no quedan bien. Pero, no podía esperar, al día después tenía que enviarla.

Terminar la pañalera fue mucho más fácil. Apenas media hora de máquina y un poco de paciencia para meter las cintas y los abalorios.

El regalo para Teresa, después de dos meses largos, estaba terminado... ahora, podía dedicarme a otra labor.
 

Los patrones por si alguna queréis imitarme... la toquilla y las letras

5 comentarios:

  1. Jajajaja, ahora entiendo lo del color. Cuando vi las fotos estaba convencida de que o bien eran dos diferentes o un chal doble por un lado verde y por el otro rosa. Un beso.

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  2. Me di cuenta hoy cuando subi las fotos. Si la hubiera tenido las hubiera repetido las fotos. Pero ya se la di a los papás.

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  3. Isa el esfuerzo a merecido la pena.... te los vi en el face y creí que eran dos chales de diferente color.. pero no jeje .... a quedado bien mona

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  4. Enhorabuena por esa obra de arte....la mamá de Teresa estará encantada.
    Bss.

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  5. Ay! Por Dios que costa mas bonita. El bordado es muy Linda y la toquilla es sinceramente espectacular. Enhorabuena por tan genial labor.

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